Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

La verdad tras la icónica foto de la niña del napalm: disputas entre fotógrafos

https://s1.ppllstatics.com/elcorreo/www/multimedia/202205/06/media/cortadas/nina-quemada-efe-kFr-U17038974653ZD-1248x770@RC.jpg


La famosa imagen de la «niña del napalm», que muestra a una niña desnuda corriendo por una carretera en Vietnam mientras su piel se desprende por el impacto de un ataque aéreo con napalm, ha sido durante mucho tiempo un símbolo visual de la brutalidad de la guerra de Vietnam. Tomada en 1972, esta foto ganó el premio Pulitzer y catapultó al fotógrafo Nick Ut a la fama. Sin embargo, más de 50 años después de su captura, la autoría de esta icónica imagen está siendo puesta en duda por un nuevo documental titulado The Stringer, que afirma que la fotografía fue tomada en realidad por el fotógrafo independiente Nguyen Thanh Nghe.

Hay una fuerte controversia relacionada con la autoría de esta fotografía en el ámbito del fotoperiodismo, especialmente porque la imagen no solo posee un gran valor histórico y sentimental, sino que también es parte del registro de una de las fotografías más importantes del siglo XX. Respaldo en nuevas investigaciones, The Stringer presenta una versión diferente de los eventos, desatando así una discusión sobre la veracidad de la imagen.

El impacto de la imagen y su contexto histórico

La fotografía fue tomada el 8 de junio de 1972, después de que la fuerza aérea de Vietnam del Sur lanzara un ataque con napalm que impactó accidentalmente en la aldea de Trang Bang, en la región sur del país. La niña en la foto, Kim Phuc, de nueve años, huía del ataque junto con otros niños. La imagen captura el dolor físico y emocional de la niña mientras corre desorientada y aterrorizada, con su piel abrasada por el napalm. Esta imagen, que fue publicada en los medios internacionales, rápidamente se convirtió en un símbolo de la tragedia y las consecuencias humanas de la guerra.

Nick Ut, fotógrafo de la agencia Associated Press (AP), fue el encargado de capturar esta potente imagen. Sin embargo, un nuevo documental ha traído a la luz una nueva teoría que pone en cuestión su autoría, argumentando que el verdadero fotógrafo fue Nguyen Thanh Nghe, un fotoperiodista vietnamita que, al parecer, también estuvo presente en el mismo momento y lugar de la captura.

La película documental y el estudio que generaron el debate

The Stringer, el documental que empezó a difundirse en el Festival de Cine de Sundance en enero, hizo una acusación que ha causado conmoción en el ámbito del fotoperiodismo. De acuerdo con los creadores del documental, la foto fue capturada por Nghe, un fotógrafo freelance de Vietnam que estaba trabajando en la misma área en ese entonces. Empleando tecnologías avanzadas y recopilando entrevistas con testigos, el documental afirma que la imagen fue tomada con una cámara distinta a la que Ut afirmó haber usado, y ofrece detalles que refutan la versión oficial.

Frente a estas recientes revelaciones, la agencia AP comenzó su propia indagación. Aunque no ha hallado evidencia concluyente que valide o refute la historia de Ut, la agencia admitió que hay «cuestiones significativas» que han abierto paso a la incertidumbre. La polémica ha llevado a que entidades como World Press Photo (WPP) pausaran provisionalmente la concesión de la imagen a Nick Ut, lo cual ha intensificado aún más la discusión sobre quién tomó la fotografía.

Diferentes relatos sobre cómo se tomó la foto

La narración de Ut ha sido considerada durante mucho tiempo como la versión oficial de los acontecimientos. Según lo que cuenta, él estaba utilizando una cámara Leica en el momento de capturar la imagen. Menciona que observó a Phuc corriendo, completamente confusa, después del ataque. Ut rápidamente tomó varias fotografías y, al percatarse de la seriedad de la situación, llevó a los niños a un centro médico cercano para que recibieran tratamiento. No obstante, la versión proporcionada por Robinson, quien era el editor de fotografía de AP en ese periodo, varía considerablemente. Robinson asegura que Ut no estaba presente cuando se eligió la foto para ser publicada. Afirma que en esa ocasión, otros fotógrafos también estaban trabajando en la misma área, lo cual sugiere que el autor de la imagen podría haber sido Nghe.

De acuerdo con Robinson, la única razón por la que Ut recibió el crédito de la foto fue debido a que Faas, el jefe de fotografía de AP, le pidió que fuera él quien recibiera el reconocimiento, algo que Robinson no se sintió en posición de desafiar.

La llegada de Nguyen Thanh Nghe

La historia toma un giro inesperado cuando el documental logra rastrear al fotógrafo Nguyen Thanh Nghe, quien había estado en el lugar de los hechos el día de la famosa foto. Nghe, quien actualmente vive en los Estados Unidos tras haberse refugiado después de la caída de Saigón, reveló que no había podido hablar sobre su participación en la captura de la imagen durante décadas. Según él, la fotografía de la niña del napalm fue un hecho significativo en su carrera, pero el crédito había sido injustamente otorgado a Ut, quien trabajaba para una agencia más grande y conocida.

Nghe ha planteado nuevas interrogantes en el documental respecto a quién capturó una de las imágenes más icónicas en la historia del fotoperiodismo. Con el aporte de nuevos documentos y los relatos de testigos, el debate sobre quién fue el fotógrafo persiste.

La controversia y el impacto en el legado histórico de la fotografía

Aunque el documental presentó acusaciones, numerosos fotoperiodistas se niegan a aceptar que la autoría de la fotografía esté equivocada. La imagen posee un valor histórico inmenso y, para muchos, el nombre de Nick Ut está inseparablemente vinculado con su toma. Algunos periodistas piensan que la polémica no debería disminuir el efecto de la foto ni el legado de Ut como fotógrafo, quien ha sido reconocido mundialmente por su valentía y habilidad para captar la esencia de los sucesos que registraba.

Por otro lado, el hecho de que una figura clave de la guerra de Vietnam como la niña del napalm esté envuelta en esta controversia plantea nuevas preguntas sobre cómo se preserva la verdad histórica en la era moderna, donde los avances tecnológicos permiten examinar de manera más profunda los hechos del pasado.

Al final, la pregunta que persiste es: ¿quién realmente tomó la foto que definió una guerra y el dolor humano? Las dudas sobre la autoría de la imagen «La niña del napalm» continúan siendo un tema de debate, y aunque el misterio no se resolverá fácilmente, su poder simbólico sigue siendo incuestionable.

Por Mariana Castañeda

Entradas relacionadas